Las canciones constituyen la principal fuente (siempre viviente) de la literatura popular. La poesía Vasca es inséparable de la música. Hasta 1545 no existe más que una transmisión oral del patrimonio cultural, esta fecha marca la primera aparición en la lengua Vasca ( Languae Vasconum primitiae ) que Bernard de Etchepare cura de San Miguel ( Baja Navarra ) hizo imprimir en Burdeos.
La primera recopilación importante de canciones es la de JD
Sallaberry en 1870.
Podemos clasificar los cantos populares Vascos en cinco
categorias:
- los cánticos
- los villancicos
- los cánticos sobre leyendas
- los cánticos de amor
- los cánticos satíricos
Como el pueblo, la lengua y las tradiciones, la música y el canto vasco tienen orígines muy lejanos. La música vasca se ha desarrollado en una atmosfera europea, sin embargo esta tiene algunas características: esta prefiere el modo menor y es esencialmente rítmico. A partir del siglo XI la influencia gregoriana se hace sentir en la música vasca. El análisis de ciertas melodias demuestra la influencia del canto al unisono, del cual la música vasca extrae sus modos y sus ritmos.
La música en general y el canto en particular son uno de los pilares de la cultura vasca. El canto vehicula todas las sonoridades de la lengua, el canto pertenece a la comunidad. La música popular es practicada ya sea en forma moderna « sensible » o en su forma final de canto polifónico. La música vasca conoce las escalas diatónicas antiguas probablemente originarias del canto al unisono. La distribución de las notas es más bien silábica y odia las vocalisaciones, los intervalos nunca son considerables (E. Goyhenetche , Nuestra Tierra Vasca).
La importancia del canto en la cultura vasca se traduce en un repertorio
voluminoso, un número considerable de coros (250 coros federados)
y la existencia de foraciones y grupos vocales bastante numerosos, todo
esto en solo para una región con alrededor de 2 600 000 habitantes.
El vasco cantante no es una leyenda, es una manera para exteriorizar
lo que viven.